Faviola

Faviola barrió el piso, hizo la cama, agarró al más chico de la mano y salió con prisa.

Tiene que estar en horario para la escuela. A la mañana, va uno. A la tarde, va el otro. Y a la noche, es ella quien estudia en el tercer ciclo para adultos y adultas. Con 39 años, tres hijos y una hija, quiere terminar la primaria y lograr el título que no pudo traerse desde Bolivia.

Baña a su nieta, tiende la ropa y deja la cena lista para su pareja. El fin de semana, también trabaja en un taller de costura. En la Villa 20, donde vive desde hace casi una década, Faviola corre, nunca camina.  

(FOTOS/Oriane Fléchaire. Buenos Aires, Argentina, agosto de 2019)